lunes, 15 de febrero de 2010

NOMFET: Un transistor que imita neuronas


NOMFET: Un transistor que imita neuronas

Por: Ariel Palazzesi  @  jueves, 28 de enero de 2010  Nota vista 2396 veces

Un equipo de investigación francés, compuesto por especialistas del CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique) y de laCEA (Commissariat à l'Énergie Atomique), ha creado el primer transistor orgánico capaz de imitar el funcionamiento de las neuronas. El dispositivo, que podría ser el primer paso para construir una nueva generación de ordenadores capaces de responder de una manera similar a la del cerebro humano, basa su funcionamiento en una propiedad neuronal llamada plasticidad, que le permite "aprender" de los estímulos externos que recibe.






Un grupo de científicos franceses ha creado el primer transistor orgánico capaz de comportarse de una forma parecida a la de una neurona biológica. En efecto, mientras que los transistores convencionales se comportan básicamente como llaves que permiten o no el paso de una señal, o como "amplificadores" cuya intensidad de salida depende de la de entrada, los nuevos dispositivos pueden modificar su comportamiento en función de los estímulos que recibe. Construidos a partir de nanoparticulas de oro y  moléculas de pentaceno, los nuevos NOMFET (Nanoparticle Organic Memory Field-Effect Transistor) basan su funcionamiento en una propiedad neuronal llamadaplasticidad, que modula la percepción de los estímulos con el medio. El equipo a cargo del desarrollo está formado por especialistas pertenecientes al CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique) y a la CEA (Commissariat à l'Énergie Atomique) de Francia. "Básicamente, hemos demostrado que las cargas eléctricas que fluyen a través de una mezcla de un semiconductor orgánico y nanopartículas metálicas pueden comportarse de la misma manera que los neurotransmisores que se desplazan a través de una conexión sináptica en el cerebro", explica  Vuillaume Dominique, director de investigación del CNRS y del Grupo de Dispositivos y Nanoestructuras Moleculares del IEMN (Institute for Electronics Microelectronics and Nanotechnology).
Comparación entre un NOMFET y una sinapsis.
Sus creadores suponen que el NOMFET podría dar paso a una nueva generación de ordenadores cuyo funcionamiento -en lugar de basarse en ceros y unos- funcione de forma similar a la de nuestro cerebro. El dispositivo imita la forma en la que los sistemas biológicos operan para crear nuevos "circuitos", según puede leerse en el estudio publicado en la revista Advanced Functional Materials. El secreto de su funcionamiento reside en las nanopartículas de oro recubiertas con pentaceno, materiales que juntos poseen una propiedad especial que le permite al NOMFET simular las funciones de las sinapsis. El proceso de comunicación entre dos neuronas mediante la transmisión de impulsos eléctricos se denomina plasticidad, y puede verse como una especie de "efecto memoria". Esta característica es la que permite a una neurona biológica  "aprender" a asociar un estimulo que recibe con un estado particular de la salida. A medida que el proceso se repite una y otra vez, la neurona va optimizando su funcionamiento y cada vez es más eficiente  generar una respuesta frente a  un estímulo que ya conoce.

En realidad, el nuevo NOMFET no hace nada que un circuito electrónico más complejo no pueda hacer, sino que la innovación reside en que un solo componente hace todo el trabajo. Hasta ahora, para imitar esta plasticidad, eran necesarios siete transistores CMOS("complementary metal-oxide-semiconductor"), una de las tecnologías utilizadas masivamente para 
fabricar microprocesadores y memorias. Cuando se convierta en un dispositivo practico y disponible en grandes cantidades, el nuevo transistor orgánico permitirá construir una revolucionaria generación de ordenadores cuyo modo de funcionamiento se parecerá mucho al de un cerebro vivo. Estas verdaderas "redes neuronales" basadas en los NOMFET podrán resolver problemas que a los ordenadores de silicio históricamente les han resultado difíciles de abordar, como el reconocimiento de imágenes o del habla humana.
El cerebro humano contiene 10,000 veces más sinapsis que neuronas.
Dominique explica que el cerebro humano contiene 10,000 veces más sinapsis que neuronas, lo que significa que si los científicos quieren desarrollar circuitos capaces de imitar el trabajo de nuestro cerebro necesitan desarrollar un dispositivo a nanoescala con un consumo de energía tan bajo como el de una sinapsis. "Esto ha impulsado la investigación de los dispositivos sinápticos a nanoescala", señala Vuillaume. "De hecho, ya hemos desarrollado redes neuronales y las hemos utilizado en algunas aplicaciones. Sin embargo, aunque los chips de silicio basados en CMOS se han diseñado y fabricado para emular el comportamiento del cerebro, este enfoque es limitado debido a que son necesarios varios transistores de silicio -al menos siete- para construir una sinapsis electrónica. En este caso, hicimos lo mismo con un único dispositivo", concluye. El especialista cree que el NOMFET puede  "conducirnos a sistemas tan flexibles que puedan ser programados mediante el  aprendizaje". Si está en lo cierto, tu próximo ordenador quizás deba ser "educado" convenientemente antes de que lo puedas usar.

Enlace:  http://www.nanowerk.com/spotlight/spotid=14495.php
Castillo Parra Jesus Antonio
C.I. 15.430.564
CRF

Espintrónica, la electrónica del futuro


Se trata de una palabra nueva, que posiblemente no hayas oído o leído hasta hoy:espintrónica. Sin embargo, este neologismo construido a partir de "espín" y "electrónica" -conocido a veces como "magnetoelectrónica" está destinado a ponerse de moda. En esencia, la espintrónica no es más que una tecnología emergente que posee un enorme potencial en el campo de la electrónica y el almacenamiento y transmisión de datos. Esta nueva forma de "utilizar" los electrones explota tanto su carga como su "spin". Se denomina spin de un electrón a un estado de energía magnética débil que puede tomar solo dos valores: los correspondientes a la mitad del valor de la constante de Planck dividida por dos veces el valor de PI, con signo positivo o negativo. Puede que comprender el concepto de spin resulte bastante engorroso, pero lo concreto es que puede tener solo dos valores perfectamente determinados, algo que a la aritmética binaria le viene como anillo al dedo.
9879x580y1000.jpg
A pesar de ser pocos conocidos, los experimentos relacionados con la espintrónica vienen  realizándose desde hace varios años. La empresa IBM, por ejemplo, demostró en 2002 que podía tener un impacto radical  en los dispositivos de almacenamiento masivo del futuro. Utilizando esta tecnología lograron almacenar cantidades enormes de datos en un área diminuta, alcanzando densidades del orden de los 155.000 millones de bits por centímetro cuadrado. Obviamente, falta aún bastante tiempo para que un dispositivo así llegue a las tiendas, pero sirve perfectamente como muestra de qué puede hacer por nosotros esta nueva rama de la ciencia.

Uno de los problemas que sin duda retrasa la utilización de la espintrónica en los 
chips de los ordenadores o gadgets es que -hasta ahora- no funcionaba demasiado bien sin un costoso, caro y enorme sistema de enfriamiento. Sin embargo, el trabajo realizado por Jon Jansen, de la Universidad de Twente en los Países Bajos, parece que finalmente permitirá a la próxima generación de ordenadores basar su funcionamiento en el spin de los electrones en lugar de utilizar su carga eléctrica. En lugar de codificar los ceros y unos del sistema binario como ausencia o presencia de una diferencia de potencial eléctrico, se utilizarán el sentido de estos "giros" como forma de representar valores binarios. Jansen ha logrado utilizar el spin de los electrones en el silicio a temperatura ambiente por primera vez.

Una de las principales ventajas que tiene este sistema frente a los circuitos electrónicos convencionales es que necesitan de mucha menos energía para funcionar. Ocurre que la "
electrónica normal" es el campo eléctrico el encargado de empujar a los electrones a través del circuito, y este proceso es poco eficiente ya que disipa una gran cantidad de energía en forma de calor. Por el contrario, el spin de los electrones puede manipularse mediante un campo magnético que no posee prácticamente perdidas en forma de calor. Los expertos aseguran que usando este sistema se consumiría mucha menos energía y se disiparía menor calor. La idea es alcanzar un control sobre el spin de los electrones similar al que se tiene actualmente sobre la carga de estas partículas. Los experimentos realizados hasta ahora sólo habían tenido éxito utilizando como base materiales semiconductores exóticos -como el arseniuro de galio- a bajas temperaturas. Pero Jansen, al haber encontrado la forma de hacer esto con silicio (el material que más utiliza la industria electrónica) y a temperatura ambiente, prácticamente garantiza que los dispositivos espintrónicos del futuro podrían fabricarse a escala comercial con relativa facilidad.

El telururo de bismuto puede revolucionar la electrónica


El telururo de bismuto puede revolucionar la electrónica
El-telururo-de-bismuto-puede-revolucionar-la-electronica.jpg
Es difícil imaginar un periodo histórico llamado "La Era del Telururo de Bismuto". Ese material de nombre extraño puede ser el compuesto químico capaz de crear procesadores y conmutadoras más eficientes, más allá de todo lo que se pudo haber hecho hasta ahora con el tradicional silicio.

Salto evolutivo de la informática

Este nuevo material permite que los electrones circulen sin pérdidas de energía en su superficie, a temperatura ambiente. Y puede ser fabricado utilizando la tecnología actual de semiconductores.

Con esas cualidades, el telururo de bismuto tiene todo para lograr un salto en la velocidad de los circuitos electrónicos actuales e incluso lograr ser un "nuevo silicio" para un tipo de computación totalmente nuevo, llamado spintrónica, que se estima que puede ser el próximo salto evolutivo de la informática.

Electrones con flujo superficial libre

Los físicos Yulin Chen y Zhi-Xun Shen y sus compañeros de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, usaron una fuente síncrotron de rayos X para determinar experimentalmente que el telururo de bismuto es un "aislante topológico" de la temperatura ambiente.

Los aislantes topológicos, permiten el flujo libre de electrones en su superficie, estos no son como los superconductores y no sirven para la transferencia maciza de electricidad sin resistencia. La diferencia es que la clase de material a la que pertenece el telururo de bismuto permite transferir sólo corrientes muy pequeñas, pero suficientes como para ser utilizadas en el interior de los chips.

Electrones sin regreso

El spin de cada electrón es alineado con el movimiento es un fenómeno llamado efecto spin Hall cuántico descubierto recientemente. Esta alineación es un componente clave en la creación de dispositivos spintrónicos.

Explica el teórico Xiaoliang Qi. "el efecto spin Hall cuántico significa que no es posible que el electrón regrese por el mismo camino de ida."

Es ese "detalle" el que permite que los electrones fluyan sobre la superficie del telururo de bismuto - y de otros materiales que tengan la característica de aislante topológico - virtualmente sin resistencia. Los electrones chocan, pero sólo se desvían, nunca regresan, esto permite que el material no se caliente y resulta en un flujo de electricidad extremadamente eficiente.

Próximo a la aplicación práctica

Los investigadores descubrieron que el telururo de bismuto es aún mejor que lo que habían previsto.

"Las teorías llegaron muy cerca," explica Chen, "pero hay una diferencia cuantitativa." Los experimentos mostraron que el telururo de bismuto puede tolerar temperaturas aún más altas que las previstas teóricamente. Esto significa que el material está más próximo a la aplicación práctica que pensábamos," dice el investigador.

Extremadamente entusiasmante

El telureto de bismuto es un material que forma cristales tridimensionales que pueden crecer fácilmente mediante técnicas simples. A partir de ahí, todo lo que será necesario será cambiado, añadiendo elementos para darle las características necesarias para la fabricación de los componentes electrónicos deseados.

Los investigadores llamaron el descubrimiento de las nuevas propiedades del telururo de bismuto como "algo extremadamente entusiasmante." Según ellos, el material " permitirá construir un componente electrónico con nuevos principios de funcionamiento."
Enlace: http://www.informatica-hoy.com.ar/noticias-empresas-informatica/El-telururo-de-bismuto-puede-revolucionar-la-electronica.php
Jesus Antonio Castillo Parra
C.I. 15.430.564
CRF

Crean unas pantallas electrónicas que podrían revolucionar la iluminación


Crean unas pantallas electrónicas que podrían revolucionar la iluminación


Un proyecto de investigación internacional, financiado en parte por la Unión Europea, ha empezado a estudiar formas de producir OLED («diodos orgánicos emisores de luz») en masa, dispositivos que podrían tener repercusiones tecnológicas muy profundas, pues entre otras cosas podrían hacer posibles aparatos de iluminación más eficientes.
Como estos dispositivos son delgados y flexibles, se podría incorporar iluminación y pantallas electrónicas a cualquier material, de tal forma que la ropa y los embalajes podrían mostrar información electrónica.
Estos dispositivos ofrecen gran variedad de usos, desde sistemas de iluminación mucho más eficientes que las bombillas actuales hasta prendas de ropa cuyo color cambie con tan sólo pulsar un botón, o latas de cerveza que informen de los últimos resultados futbolísticos.
En la actualidad los OLED se utilizan como pantalla de algunos teléfonos móviles y reproductores de MP3, pero no son suficientemente fiables para pantallas más grandes, como las de una televisión o un ordenador, puesto que dejan de funcionar tras pocos meses.
Sin embargo, ahora, el proyecto Modecom (Modelling Electroactive Conjugated Materials at the Multiscale, o «Modelación de materiales conjugados electroactivos a multiescala»), de tres años de duración, va a investigar la ciencia que posibilita estos dispositivos poliméricos con vistas a que resulte rentable producirlos para su comercialización masiva.
Según la Dra. Alison Walker, de la Universidad de Bath y coordinadora del proyecto, «se trata de un proyecto de largo plazo. Vamos a experimentar, hacer mediciones y comprobar la eficiencia de estos dispositivos, pero por ahora es complicado apreciar con claridad lo que ocurre. En este proyecto nos proponemos esclarecer el panorama, valiéndonos de modelos computerizados para desarrollar la teoría.»
«Es esencial que alcancemos el objetivo de fabricar dispositivos baratos, eficientes y de larga duración, hay que hacer todo lo posible por reducir nuestros costes energéticos», aseguró.
Los OLED aprovechan el descubrimiento de que algunos polímeros tienen la insólita propiedad de transformar la electricidad en luz o viceversa, según se diseñe el dispositivo.
El polímero en cuestión está hecho a partir de cadenas de moléculas y se llama orgánico por su contenido en carbono. Los electrones y huecos inyectados en la película de polímeros forman estados ligados llamados excitones que se rompen al someterlos a corriente eléctrica, proceso durante el que emiten luz.
Este proyecto comenzará utilizando una técnica matemática llamada «análisis de Montecarlo», en la que se utilizan números aleatorios generados por ordenador para trazar las trayectorias de los electrones, los huecos y los excitones a medida que se desplazan a lo largo de dicha película.
Posteriormente se usarán los resultados para calcular cómo influyen en el rendimiento del dispositivo la estructura química y las impurezas. Los químicos implicados en Modecom emplearán entonces estos datos para diseñar materiales más eficientes y duraderos.
El consorcio se compone de trece grupos de nueve universidades y dos empresas. Tres grupos proceden del Reino Unido, seis de los Estados Unidos, y los cuatro restantes de China, Bélgica, Italia y Dinamarca.
Enlace: http://www.laflecha.net/canales/ciencia
Jesus Antonio Castillo Parra
C.I. 15.430.564
CRF

Científicos crean un nuevo material genera energía a partir de los movimientos del cuerpo


Científicos crean un nuevo material genera energía a partir de los movimientos del cuerpo
381_mat.jpg

Un nuevo material para aplicar en chips en base a películas de caucho, desarrollado por ingenieros de laUniversidad de Princeton, podría ser de suma utilidad para su empleo en marcapasos, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos o médicos. Su principal ventaja es que permite aprovechar los movimientos naturales del cuerpo, como por ejemplo respirar y caminar, para producir energía.
El compuesto está conformado por nanocintas de cerámica incrustadas en hojas de caucho de silicona, y se trata de un material que genera electricidad al flexionarse, siendo además altamente eficiente para el proceso de conversión de energía mecánica en energía eléctrica.
Entre las posibles aplicaciones del descubrimiento se encuentra la fabricación de zapatos que incluyan este material, que serían capaces de producir energía mientras la persona camina o corre, alimentando en consecuencia a diferentes dispositivos electrónicos como marcapasos,implantes quirúrgicos, teléfonos celulares o reproductores de audio, por ejemplo.
Otro uso muy importante en el campo de la medicina sería la posibilidad de ubicar un dispositivo confeccionado con este material en la zona de los pulmones, para que aprovechando la respiración pueda alimentar a un marcapasos o cualquier otro accesorio o implante tecnológico colocado con fines terapéuticos. Esto permitiría obviar la necesidad actual del reemplazo quirúrgico de las pilas utilizadas en estos dispositivos.
Silicona y PZT, una alianza eficaz
Un artículo sobre el nuevo material fue publicado recientemente en la edición online de Nano Letters, una revista especializada de la American Chemical Society. Además, la Universidad de Princeton comunicó el avance en una nota de prensa. Vale destacar que la investigación fue financiada por la U.S. Intelligence Community.
El equipo de ingenieros de Princeton es el primero en combinar con éxito silicona y nanocintas de zirconato de titanato de plomo (PZT), un material cerámico que es piezoeléctrico, lo que significa que genera una tensión eléctrica cuando se aplica presión sobre el mismo.
El sentido de la elección del PZT radica en su máxima efectividad y eficiencia, ya que es capaz de convertir el 80% de la energía mecánica que se le aplica en energía eléctrica. En consecuencia, se transforma en el material piezoeléctrico con mejores indicadores energéticos, por lo menos de los conocidos hasta hoy.
Según explica Michael McAlpine, profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial en Princeton y director del proyecto, el PZT es 100 veces más eficiente que el cuarzo, otro material piezoeléctrico, lo que permite optimizar al máximo la energía generada al caminar, correr o respirar.

El proceso y las aplicaciones del material
Los investigadores desarrollan en principio nanocintas de PZT, que posteriormente son incrustadas en las hojas de caucho de silicona, creando lo que ellos denominan "piezo-chips de goma". Estos diminutos chips podrían ser los responsables de una verdadera revolución en el campo de los dispositivos electrónicos aplicados con fines médicos, como así también en el terreno de la electrónica portátil.
Teniendo en cuenta que la silicona es biocompatible, y que ya se utiliza para implantes cosméticos y dispositivos médicos, la electricidad generada por el nuevo material podría ser empleada para perpetuar el funcionamiento de los dispositivos utilizados, eliminando a la vez el rechazo corporal.
Además de las aplicaciones mencionadas, las potencialidades del nuevo material abren la puerta a otro tipo de funciones, como por ejemplo el uso de dispositivos de microcirugía. El principal beneficio residiría en la autosustentabilidad energética de los dispositivos a emplearse.
De acuerdo a Yi Qi, un investigador postdoctoral que trabaja junto a McAlpine en este proyecto, los límites del nuevo material aún no pueden conocerse, ya que al mejorar con el tiempo el desarrollo del compuesto se podrán crear dispositivos de distintas dimensiones y se estará en condiciones de incrementar la energía obtenida con este material, abriendo un nuevo campo de aplicaciones para el mismo.
Castillo Parra Jesus Antonio
C.I. 15.430.564
CRF

sábado, 13 de febrero de 2010

Aparatos opto-electrónicos orgánicos: ¡Nueva tecnología plástica!

Aparatos opto-electrónicos orgánicos: ¡Nueva tecnología plástica!


Desde hace unos 20 años, los científicos están estudiando y desarrollando una nueva electrónica basada ya no en el silicio sino en materiales orgánicos (o plásticos). Ésta es una tecnología donde se emplean compuestos químicos que contienen átomos de carbono en sus estructuras.
Hoy en día, vivimos en un mundo donde nuestras actividades dependen de una multitud de aparatos tecnológicos basados en la conducción de la electricidad, la electrónica y la luz, por ejemplo: la TV, la radio, el teléfono celular, el reproductor de CDs y DVDs, el lector óptico del supermercado, las computadoras, etc. ¡Todos hemos usado o hacemos uso de más de uno de estos dispositivos electrónicos! Estos equipos funcionan con la electrónica desarrollada en el siglo anterior, que a su vez se basa en pequeños dispositivos llamados diodos y transistores que conforman los chips electrónicos de todos los circuitos (tarjetas) de los aparatos mencionados. Estos diodos y transistores están fabricados de un material muy abundante en nuestro planeta, el silicio, que es un elemento químico no metálico y el segundo más abundante en la corteza terrestre (28%) después del oxígeno. El silicio presenta características interesantes, por ejemplo, tiene propiedades semiconductoras, es decir, sólo bajo ciertas condiciones conduce electricidad a diferencia de los buenos conductores eléctricos tales como los metales (cobre, plata, oro, etc.).
Desde hace unos 20 años, los científicos están estudiando y desarrollando una nueva electrónica basada ya no en el silicio sino en materiales orgánicos (o plásticos). Ésta es una tecnología donde se emplean compuestos químicos que contienen átomos de carbono en sus estructuras. Además de conducir electricidad, en esta nueva tecnología plástica, los dispositivos, para su funcionamiento, requieren y/o manipulan y/o emiten luz, de aquí el nombre de opto-electrónica, recordemos que la luz es estudiada por la óptica que a su vez es una rama de la Física. Este campo científico-tecnológico de la opto-electrónica está provocando una revolución en nuestras vidas por ser un área de intensa investigación y desarrollo a nivel mundial debido a su gran impacto académico, económico, energético, social, etc.
Dentro de los dispositivos plásticos que más auge han tenido y que de hecho, ya están saliendo comercialmente al mercado, tenemos a los denominados diodos orgánicos electro-luminiscentes (OLEDs por sus siglas en inglés) para displays ópticos. Los displays ópticos son, por ejemplo, las pantallas de una calculadora, una lap top, etc. Estos dispositivos ya están siendo una tecnología paralela y con ventajas a los displays basados en cristales líquidos (LCDs) ampliamente usados en las pantallas de los celulares, calculadoras, relojes, monitores de computadora, TVs y muchos equipos más. Por otra parte, dentro de quizá algunos años, otros de los dispositivos que puedan ya estar presentes comercialmente son las celdas solares orgánicas (OPVs), considerados los primos hermanos de los OLEDs dado su funcionamiento: en los OLEDs se aplica electricidad y se produce luz, mientras que las OPVs captan luz (solar) y la transforman en electricidad.
De fundamental importancia en la investigación y desarrollo de los equipos mencionados son los materiales empleados. Los científicos de las área de ciencias físicas, la química, la óptica, las ciencias de materiales y la ingeniería (ver figura), buscan e investigan nuevos materiales con distintas y mejores características para una multitud de aplicaciones. De entre estos nuevos materiales, las moléculas y polímeros (grandes cadenas de moléculas) orgánicos semiconductores, como un área interdisciplinaria, son de interés particular. En los años 70s los científicos comenzaron a estudiar las propiedades de semiconductor en materiales orgánicos, pero fue hasta en los 80s cuando los químicos y personas del área de ciencias de materiales lograron diseñar y sintetizar nuevas moléculas y polímeros con mejores propiedades. Estos novedosos compuestos presentan características excepcionales, tales como fácil procesamiento, bajo costo, flexibilidad mecánica y deposición a temperatura ambiente sobre una variedad de sustratos (algo fundamental para los dispositivos electrónicos plásticos). Además, estos materiales orgánicos pueden ser diseñados por medio de la ingeniería molecular en una variedad virtualmente infinita de formas para optimizar alguna o varias de sus propiedades eléctricas, mecánicas y ópticas, es decir, es algo así como lo que realizan los arquitectos e ingenieros: ¡pueden diseñar y construir una casa con multitud de materiales, formas, tanto internas como externas y, con variados muebles para el confort y decoración! Por las anteriores razones, se espera que en un futuro cercano, hagamos uso de una gran diversidad de aparatos tecnológicos que empleen materiales plásticos por lo que, paulatinamente, la electrónica tradicional basada principalmente en el silicio, estará dando paso a esta nueva tecnología plástica.
Como investigador del Centro de Investigaciones en Óptica A.C. (CIO), al lado de colegas del Grupo de Propiedades Ópticas de la Materia (GPOM), participo activamente en esta área de materiales y en el estudio de varios de los dispositivos opto-electrónicos orgánicos mencionados. Estas investigaciones las realizo en conjunto con varios científicos de distintas y prestigiosas instituciones nacionales e internacionales. El financiamiento económico lo recibo principalmente del gobierno mexicano, estatal y federal, a través de sus organismos para ciencia y tecnología, el Concyteg (Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Guanajuato) y el Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), es decir, son investigaciones financiadas con dinero de todos los mexicanos que pagamos impuestos.
El lector interesado puede encontrar más información en las siguientes tres lecturas recomendadas para un amplio público:
a) J.L. Maldonado, Nota en revista Ciencia y Desarrollo: "Opto-electrónica de plásticos". Vol. 33, diciembre 2007, p. 70.
b) J.L. Maldonado y G. Ramos-Ortíz, "Opto-electrónica orgánica (plástica); nueva tecnología". Bol. Soc. Mex Fis. Vol. 22-3, julio-septiembre 2008, p. 131-136.
c) J.L. Maldonado et al., "Two examples of plastic opto-electronic devices: light emitting diodes and solar cells". Am. J. Phys.76, diciembre 2008, p. 1130-1136.
Jesus Antonio Castillo Parra
C.I. 15.430.564
CRF

Nuevos materiales reducen el uso de baterías

Nuevos materiales reducen el uso de baterías

La presentación de este nuevo trabajo del Imperial College de Londres abre las puertas a un mundo de posibilidades que hasta hace poco podían caber tan sólo en la genialidad de algún cineasta o escritor de ciencia ficción. Es que los trabajos orientados al diseño y construcción de nuevas tecnologías en baterías, día a día generan constantes dolores de cabeza a los investigadores que chocan siempre con las mismas paredes: tamaño, peso y capacidad de trabajo. Por lo tanto, este nuevo material que se encuentra aún en etapas de investigación, crea una expectativa significativa en virtud que puede utilizarse para aplicaciones casi irreales como la carrocería de un automóvil, la cubierta de un ordenador personal o de un teléfono móvil y cualquier gabinete de sistemas alimentados a baterías.
A0F1x580y1000.jpg (image/jpeg) 68,00 K
Tamaño, peso y rendimiento: Todo un desafío irresoluto aún
Este material inicial (que ya ha sido patentado por el Imperial College) es fuerte y liviano, hecho que puede contribuir al diseño de las estructuras de los automóviles híbridos para dotarlos de mayor autonomía, antes de ser necesaria una recarga energética. Del mismo modo, se estima que los equipos electrónicos de uso diario y doméstico (afeitadoras, taladros, linternas, etc.) puedan tener una capacidad de trabajo más prolongada sin depender de fuentes energéticas externas. El coordinador del proyecto, en el que se piensan invertir 3.4 Millones de Euros, el Dr. Emile Greenhalgh, del Departamento de Aeronáutica en el Imperial College, entre otras cosas dice: "Estamos realmente entusiasmados con el potencial de esta nueva tecnología. Creemos que la energía impulsora del coche del futuro podría ser la sumatoria de la alimentación de su techo, su capó o incluso las puertas, gracias a nuestro nuevo material compuesto. En el futuro podrían lograrse teléfonos móviles tan delgados como una tarjeta de crédito porque ya no necesitarían un batería voluminosa para su funcionamiento sino que su estructura completa sería una batería de grandes dimensiones."

Volvo, una de las empresas que trabajan en este emprendimiento, estima que este desarrollo podría ayudar a quitar una buena cantidad de baterías del interior de sus coches híbridos, reduciendo en casi un 15% el peso final del vehículo. En la actualidad, los coches híbridos consisten en un sistema dual compuesto por un motor de combustión interna tradicional y un motor eléctrico adicional, alimentado por una batería de acumuladores, que se pone en funcionamiento cuando el coche se encuentra en situaciones de viajes en ruta o velocidades constantes por tiempo prolongado, es decir, en modo crucero. Estos coches necesitan una gran cantidad de baterías para alimentar el motor eléctrico, hecho que convierte al vehículo en un móvil pesado y que obliga a un mayor consumo energético resultando en una necesidad mayor de recargas a intervalos cortos de tiempo.
A0F2x580y1000.jpg (image/jpeg) 51,00 K
Volvo es uno de las empresas que trabajan en este emprendimiento
El material compuesto que se está desarrollando y se constituye en forma mayoritaria por fibra de carbono y polímeros (resinas) es capaz de almacenar energía mucho más rápido que una batería tradicional. Esto se debe a que los materiales que se utilizan en su construcción no necesitan procesos químicos para lograr su funcionamiento. Además, esta mecánica de funcionamiento permite una mayor vida útil del acumulador de energía ya que sus compuestos no se degradan con el tiempo como ocurre en las baterías convencionales. Para esta primera etapa del proyecto, los investigadores tienen previsto desarrollar una importante y variada cantidad de materiales experimentales con el objeto de permitir una mayor capacidad de almacenamiento de energía. La inclusión de nanotubos de carbono sobre la superficie de las fibras de carbono antes mencionadas sería una de las claves para logar incrementar el área total del material y por lógica consecuencia, la capacidad de carga y almacenamiento de energía.
A0F3x580y1000.jpg (image/jpeg) 30,00 K
Imagen obtenida del informe del Imperial College

En este emprendimiento que pretende llegar más allá del consumidor final y sus gadgets electrónicos, el grupo de trabajo intentará lograr un compuesto de materiales altamente eficaz y un método de desarrollo industrial que lo convierta en el estándar de los materiales del futuro para construcciones de equipos que dependan de la energía eléctrica para funcionar. El proyecto planteado para 3 años de investigación y financiado por la Unión Europea incluye a investigadores de los Departamentos de Química, Aeronáutica e Ingeniería Química y Tecnología Química en el Imperial College de Londres Los demás integrantes del grupo de desarrollo son empresas (en su mayoría suecas) tales como Swerea SICOMP, INASCO Hella, Chalmers, Advanced Composites Group, Nanocyl, Volvo Car Corporation, Bundesanstalt Fur Material forschung undprufung y ETC Battery and Fuel Cells Sweden.
Enlaces
Fuente:
Imperial College of London
Jesus antonio Castillo Parra
C.I. 15.430.564
CRF